Cuando por primera vez, hace unos meses, conocí a Danny, lo reconocí al instante. Mientras hablábamos con Andrew Macdonald, estaba intentando pensar en todos los directores que conozco por su cara. Me estaban haciendo preguntas serias sobre la web y yo tenia ‘Scorsese, Coppola, Spielberg, Lucas, Hitchcock, Houston, Cronenberg, Lynch, Tarantino, Jackson, Boyle...’ pasándome por la cabeza; al menos impidió que me convirtiera en una fanática.


